Posts Tagged ‘palabras’

musica y palabra

febrero 8, 2009

en la música uno puede realmente conocer su fondo. puede identificar una u otra figura de su interior. Y puede hacerlo porque la música es incontestable. muestra el fondo como tal y a él no hay nada que replicar. no hay contestación porque la música no está orquestada como comunicación sino como conocimiento. Las palabras, en cambio, al usarlas, siempre cabe descubrir en ellas un interés. Es dificil hablar y desprenderse de la sensación de que uno está buscando algún tipo de reacción, de efecto, de fin. Cuando uno habla siempre las palabras son dichas en relación con un fin que nunca entra en las propias palabras; un fin externo a ellas. Las palabras están preparadas para la comunicación, esto es, para la dominación. Aunque uno escriba o hable solo, orquesta en el discurso intereses que no pueden ser dichos. La música, al no permitir una respuesta, al no estar preparada para la comunicación, sólo puede mostrar. 

vs palabras

febrero 7, 2009

otra estrategia para evitar los problemas de las palabras es dejar de
hablar. debería tener un efecto similar al dionisiaco. cesar en la
experiencia simbólica

Aranzueque,lenguaje nietzsche

febrero 5, 2009

El paso del signo musical al signo retórico implica dejar de valorar en uno mismo cualquier rastro de sujeto independiente de los ajustes sociales.no hay nada que buscar,ninguna infancia a la que retornar,nada a lo que esperar.persuade y se persuadido.no hay nada más.
No hay ningún sujeto,nada mío ni que deba ser mío o deba buscar.
Tampoco tiene sentido quejarse,pues no hay nada propio.todo está por decidir.

nada está escrito

las palabras de Nietzsche desvaneciendo el amor

enero 24, 2009

"Es inútil -escribe- imaginar que uno se enamore por una
correspondencia espiritual o intelectual; el amor es el incendio de
dos almas empeñadas en crecer y manifestarse independienteemente. Es
como si algo explotara sin ruido en cada una de ellas. Deslumbrado e
inquieto, el amante examina su experiencia o la de su amada; la
gratitud de ésta, proyectándose erróneamente hacia un donante, crea
la ilusión de que está en comunión con el amante, pero es falso. El
objeto amado no es sino aquel que ha compartido simultáneamente una
experiencia, a la manera de Narciso; y el deseo de estar junto al
objeto amado no responde al anhelo de poseerlo, sino al de que dos
experiencias se comparen mutuamente, como imágenes en espejos
diferentes. Todo ello puede preceder a la primera mirada, al primer
beso o contacto; precede a la ambición, al orgullo y a la envidia;
precede a las primeras declaraciones que marcan el instante de la
crisis, porque a partir de allí el amor degenera en costumbre,
posesión, y regresa a la soledad</i> ¡Cuán característico como
descripción del don mágico, y qué falta de sentido del humor! ¡Y a la
vez tan cierto… tan de Justine!

despertar

enero 19, 2009

paso de soñar, que es conocer y estar en contacto con la voluntad, a
hablar, que es dominar. Al perder todo contenido, el signo
lingüístico se convierte en un surco que inscribimos en el otro para
dominarle. Y eso me causa culpa. Para despertar hay que estar
preparado a dominar a diestro y siniestro. Eso es andar por la calle.
Y a mi me genera algo de culpa. Pero tampoco hay mucho que
lamentarse. Todos estamos en la palabra y no hay más alternativa. Así
pues, todos tenemos que dominarnos unos a otros. no hay más
alternativa. Y sin embargo, cuando estoy en la cama soñando, esto no
ocurre, esta obligación no existe. La salida del sueño es la salida
de cierto paraiso y la entrada en la guerra. Lo único es que hay que
aprender a disfrutar de la guerra.

la unidad de la imagen onírica

enero 18, 2009

El vigor del contenido del sueño, que se pierde en cuanto despertamos
y entramos en la palabra (esto sólo se puede entender al despertar de
un sueño) ser recupera, por ejemplo en el ejercicio físico. Pero
entonces es un vigor ciego, que no está dirigido hacia ninguna parte.
Mientras que en la imagen ese vigor tiene una unidad, cuando uno es
impulsivo o hace un gran esfuerzo físico, siente esa fuerza, pero
descontrolada, esto es, uno siente como es desbordado por ella. No la
puede sentir ya bajo ninguna forma.

el sueño y las palabras

enero 18, 2009

En el sueño uno piensa con imágenes. Algo así como una experiencia
inmediata de la voluntad; como en la música. Cuando uno se despierta,
tiene que abandonarlas. Se queda con una forma tenue de ellas, pero
sin su contenido. Se queda con algo así como la superficie de la
imagen. La palabra tiene una parte de la imagen, pero no capta la
sensación que esta produce.
Al entrar en la palabra, uno tiene que dejar algo de sí, tiene que
renunciar a cierta comprensión para quedarse en la superficie.
Y en esta extrañeza respecto de sí mismo, debe tratar con los demás.