Posts Tagged ‘Fútbol’

El fútbol y el deseo del otro

agosto 9, 2009

Al terreno de juego se llega con ideas de todo lo que uno hacer, de todo lo que uno sabe y de lo que espera del contrario. A la manera del falsacionismo, podemos decir que uno entra en el campo con una teoría con el reto de someterla a prueba. Sus prejuicios serán adecuados si sirven para el partido. Este procedimiento se parece bastante a los coches de choque, pues uno podría estar probando y probando sin llegar a nada antes de que se acabase el partido. Esto puede ocurrir a menudo. ¿Hay alguna sistema eficaz para construir modelos de juego que puedan adaptarse más rápidamente al partido? (more…)

El fútbol, la belleza y las palabras

agosto 9, 2009

En el campo hay dos formas para legitimar lo que uno hace. La primera tiene que ver con gestos que, como el aplauso al final de un concierto, devuelven al participante al grupo; éste se había embarcado en, digamos, una jugada individual en la que no contaba con el resto del equipo, y si la acción termina en gol, se produce automáticamente un consenso que legitima las jugadas del chupón. Este tipo de legitimación supone que la jugada no es del todo aceptable en el campo, pero al alcanzar un fin que beneficia al equipo, éste hace el esfuerzo de tolerarla. En definitiva, se trata de jugadores cuyo comportamiento individual no es del considerado con el resto del equipo, pero cuyas acciones son legitimadas al alcanzar el beneficio para la comunidad; algo así como un déspota ilustrado. Puede detestarse al individuo, pero cabe poca protesta si uno es beneficiado por sus acciones. (more…)

El texto y los regates

junio 11, 2009

Hay un síntoma en la lectura que consiste en la incapacidad de colocar un límite. Por ejemplo: leo algo sobre Kant, pero podría leer esto otro y aquello. Lo que leo podría ser complementado por tal montaña de textos que parece imposible asumir la finitud. Uno queda perdido en una sola linea porque no puede abarcarlas todas. En el fútbol ocurre algo parecido: uno baja la cabeza y de la misma forma que uno se pierde en una linea, el otro se pierde en un regate infinito; las piernas de los rivales no dejan de aparecer y es imposible ver más allá de esta sucesión de entradas. (more…)

Fútbol: partido definitivo

mayo 22, 2009

Como muchas cosas en la vida, en el fútbol no hay un partido definitivo. La virtud se va curtiendo con el tiempo. Es una cuestión de toda la vida. No hay un último partido como no hay una última lección. Es una sesión continua.

Futbol: amigo del balón

mayo 22, 2009

Hay una tranquilidad en el fútbol en la que uno descubre que juega con un balón. Ese objeto tiene un tamaño, un punto de equilibrio, unas zonas donde puede ser pegado, otras más suaves, un peso, etc. Son todas cualidades del balón que uno descubre cuando se para a contemplar. El fútbol no sólo es correr, hay que tener el ánimo de un espectador de museo… a la vez que se está corriendo por todo el campo. No es nada fácil. Lo mejor de todo es que ese ánimo, esa intimidad con el balón se puede llevar al resto de la vida. Entonces uno descubre al otro de la misma manera que descubre al balón. El fútbol es una introducción a la contemplación.

El instante eterno del buen fútbol

mayo 11, 2009

Lo fundamental de crear el mundo a partir de una idea, es que uno vive en soledad con su plan. Esta soledad se diferencia de quien busca el aprecio de los demás en que mientras el aplauso es un descanso de la ardua tarea de buscar reconocimiento, la idea no da tregua alguna; es infinita. Buscar realizar la idea, o tratar de hacer el juego que a uno le gusta, es una tarea solitaria e interminable. No está el descanso del aplauso de los otros, ni la celebración. Es la obra laboriosa del obrero que nunca termina. Bepo, el barrendero de la historia interminable tiene calles enteras que barrer, pero se ciñe a lo que tiene a sus pies y se entrega continuamente con dedicación. Entregarse a la idea es vivir el instante como si fuera una eternidad. Quien persigue su juego no tiene descanso, no existe esa celebración que nos saca del tiempo como si entraramos en un tiempo sagrado. Para el buen jugador, la vida consiste en vivirla de tal forma que estuviera dispuesto a vivirla de la misma forma durante toda la eternidad. El problema de esta dedicación estética es que no hay descanso. Uno se entrega a su obra como si lo que fuera a repetirlo una y otra vez durante toda la eternidad. es el eterno retorno del buen juego. No hay descanso para el buen jugador.

Fútbol: entre el juego y el aplauso

mayo 11, 2009

Para jugar bien al fútbol hay que prescindir de toda demanda. Esta es mi tesis: o uno busca reconocimiento en el campo o busca imponer su juego. El que hace esto último debe afrontar el hecho de que quizás sus ideas no despierten el aplauso de los otros; quizás haga un juego que no sea el más apreciado, pero será el que uno considere mejor. El que gobierna no puede depender del amor de sus súbditos, del reconocimiento de los otros jugadores. Maquiavelo nos lo recuerda: es más importante inspirar temor que amor; en lo primero uno depende de sí mismo, en lo segundo uno está a merced del ánimo de los otros. El fútbol es lo mismo: si uno quiere gobernar en el campo debe hacerlo imponiendo su ley en el campo. El buen juego es una ley que impone respeto. Y es esta la forma de ganarse al equipo y no el aplauso. Quien impone esta ley, generalmente no es reconocido. A quien juega bien se le admira pero nunca se le recuerda: es una obviedad que supone una falta de respeto; es redundante repetir lo evidente. (more…)

El fútbol, la cabeza fría y la técnica.

mayo 9, 2009

Discutiendo sobre la tranquilidad del buen jugador de fútbol, Tomás Pollán me señaló que se debía al dominio técnico. En tal caso, quién tiene técnica para cubrir la pelota e impedir que se la robe el contrario, puede estar más tranquilo en el campo. Yo no estoy de acuerdo, y sigo manteniendo que la tranquilidad del buen jugador de fútbol no sólo viene de su dominio técnico sino de una forma de contemplar el mundo que tiene que ver con la manera en que el espectador ve la obra de arte. SIguiendo a Schopenhauer, yo interpreto que el buen jugador es capaz de ver en el campo las jugadas y que esta visión le permite abstraerse en la tranquilidad. No se trata de un dominio técnico sino de la capacidad de estar abstraido en esquemas de juego. (more…)

El fútbol y las palabras

mayo 3, 2009

Para el que no se haya dado cuenta aún, en el fútbol gritan los malos; los buenos están demasiado ocupados pensando en la próxima jugada. Como en la música, la esencia del juego, no puede ponerse en palabras. (more…)

Disculpen la idea!

mayo 3, 2009

Antes de hacer algo con el balón en un partido de fútbol, hay que tener una idea de lo que se quiere hacer. La idea es anterior a la jugada y el mundo se transforma de acuerdo a esa intención contenida en la idea. Es un esquema en el que eliges entre una de las posibles jugadas. La sabes antes de que ocurra y cuando haces la idea se realiza en el mundo. Durante mucho tiempo, antes del típico saludo -¿qué tal?-, siempre sentí una culpa que no comprendía. A la luz del fútbol es facilmente explicable. (more…)

El futbol, las ideas y el esclavo

abril 25, 2009

Nunca he sabido dar toquecitos con la pelota. Ahora sé como se hace. Uno tiene que tener una idea y con ella somete al balón. Se le hace hacer exáctamente lo que antes en tu idea ocurría. Haces al mundo representar los esquemas mentales que tienes. Hay una culpa en todo esto. Sin embargo, esto no es posible siempre. Para poder imponer una idea al mundo, no se puede ser un esclavo. El amo y el esclavo. No he leido a Hegel, pero seguro que se dio cuenta: El esclavo no puede hacer el mundo a semejanza de una idea. El amo arrebata al esclavo la capacidad de imponer ideas. El esclavo es justamente eso, al que le son impuestas las ideas sin el tener derecho a hacerlo. El jugador de futbol no puede ser un esclavo: tiene que dominar a la pelota. Y cuando uno no puede dominar el mundo según ideas, entonces actua pulsionalmente. La pulsión es la única forma de estar en el mundo para el esclavo.

Las prisas del desconfiado

abril 20, 2009

Uno puede pasarse toda la vida corriendo con prisas de aquí para allá. Nada más desafiante contra esto que aquel que dice, no tengo tiempo para prisas. Hay algo que se estrecha peligrosamente cuando uno tiene prisas y que sin embargo le permite conseguir lo que desea. Dejan de importar las cosas de los demás, uno puede no solo no atender sino más aún, despreciar las cosas de los demás para subordinar el mundo a los deseos de uno. En las prisas no hay nada más importante que lo que uno quiere. (more…)

De la pulsión a la intersubjetividad: el problema de la belleza en el fútbol

abril 19, 2009

El problema más importante del fútbol es la cuestión de cómo construir un equipo, es decir, cómo hacer que sus jugadores prefieran pasarse la pelota antes que jugarla solos. (more…)

La conferencia y la representación

abril 18, 2009

A menudo los conferenciantes hablan de cosas, informan sobre el estado de las cosas. Parece que sus palabras son como un mapa del tiempo informando sobre el clima de las distintas regiones. Pero incluso el mapa del tiempo es acompañado por alguien que nos lo cuenta en los propios informativos. Los que se atienden más que al estado de las cosas se olvidan de que están contando. Son personas que se han olvidado de que hablan. (more…)

La redención de la pulsión

abril 18, 2009

Vuelvo de un partido de fútbol que me he pasado pensando por qué demonios la gente no para de disculparse de cada jugada que hace, -perdona, es que tal- , -perdona, es que cual-. Todo disculpas. Esto se puede entender si fueran errores, es decir, si uno quisiese hacer un pase complicado y el contrario le robara la pelota. Entonces, es más facil que alguien te diga, -perdona, es que quería hacer un pase algo complicado y me lo ha leido el otro-. Pero no se pide perdón por haber hecho algo mal, por un error, sino precisamente por lo contrario: se pide perdón por hacer lo que se ha hecho. Detrás de cada acción hay un perdón. ¿Cómo puede ser que nuestros futbolistas necesiten una redención por cada acción que toman? El juego de hombre es el juego más culpable de todos. ¿Cuál es la culpa en el terreno de juego? (more…)