Archive for 22 mayo 2009

Fútbol: partido definitivo

mayo 22, 2009

Como muchas cosas en la vida, en el fútbol no hay un partido definitivo. La virtud se va curtiendo con el tiempo. Es una cuestión de toda la vida. No hay un último partido como no hay una última lección. Es una sesión continua.

Anuncios

Futbol: amigo del balón

mayo 22, 2009

Hay una tranquilidad en el fútbol en la que uno descubre que juega con un balón. Ese objeto tiene un tamaño, un punto de equilibrio, unas zonas donde puede ser pegado, otras más suaves, un peso, etc. Son todas cualidades del balón que uno descubre cuando se para a contemplar. El fútbol no sólo es correr, hay que tener el ánimo de un espectador de museo… a la vez que se está corriendo por todo el campo. No es nada fácil. Lo mejor de todo es que ese ánimo, esa intimidad con el balón se puede llevar al resto de la vida. Entonces uno descubre al otro de la misma manera que descubre al balón. El fútbol es una introducción a la contemplación.

El instante eterno del buen fútbol

mayo 11, 2009

Lo fundamental de crear el mundo a partir de una idea, es que uno vive en soledad con su plan. Esta soledad se diferencia de quien busca el aprecio de los demás en que mientras el aplauso es un descanso de la ardua tarea de buscar reconocimiento, la idea no da tregua alguna; es infinita. Buscar realizar la idea, o tratar de hacer el juego que a uno le gusta, es una tarea solitaria e interminable. No está el descanso del aplauso de los otros, ni la celebración. Es la obra laboriosa del obrero que nunca termina. Bepo, el barrendero de la historia interminable tiene calles enteras que barrer, pero se ciñe a lo que tiene a sus pies y se entrega continuamente con dedicación. Entregarse a la idea es vivir el instante como si fuera una eternidad. Quien persigue su juego no tiene descanso, no existe esa celebración que nos saca del tiempo como si entraramos en un tiempo sagrado. Para el buen jugador, la vida consiste en vivirla de tal forma que estuviera dispuesto a vivirla de la misma forma durante toda la eternidad. El problema de esta dedicación estética es que no hay descanso. Uno se entrega a su obra como si lo que fuera a repetirlo una y otra vez durante toda la eternidad. es el eterno retorno del buen juego. No hay descanso para el buen jugador.

Fútbol: entre el juego y el aplauso

mayo 11, 2009

Para jugar bien al fútbol hay que prescindir de toda demanda. Esta es mi tesis: o uno busca reconocimiento en el campo o busca imponer su juego. El que hace esto último debe afrontar el hecho de que quizás sus ideas no despierten el aplauso de los otros; quizás haga un juego que no sea el más apreciado, pero será el que uno considere mejor. El que gobierna no puede depender del amor de sus súbditos, del reconocimiento de los otros jugadores. Maquiavelo nos lo recuerda: es más importante inspirar temor que amor; en lo primero uno depende de sí mismo, en lo segundo uno está a merced del ánimo de los otros. El fútbol es lo mismo: si uno quiere gobernar en el campo debe hacerlo imponiendo su ley en el campo. El buen juego es una ley que impone respeto. Y es esta la forma de ganarse al equipo y no el aplauso. Quien impone esta ley, generalmente no es reconocido. A quien juega bien se le admira pero nunca se le recuerda: es una obviedad que supone una falta de respeto; es redundante repetir lo evidente. (more…)

The road not taken – Robert Frost

mayo 10, 2009

Two roads diverged in a yellow wood,
And sorry I could not travel both
And be one traveler, long I stood
And looked down one as far as I could
To where it bent in the undergrowth;

Then took the other, as just as fair,
And having perhaps the better claim,
Because it was grassy and wanted wear;
Though as for that the passing there
Had worn them really about the same,

And both that morning equally lay
In leaves no step had trodden black.
Oh, I kept the first for another day!
Yet knowing how way leads on to way,
I doubted if I should ever come back.

I shall be telling this with a sigh
Somewhere ages and ages hence:
Two roads diverged in a wood, and I—
I took the one less traveled by,
And that has made all the difference.

Más aquí (traducido)

El fútbol, la cabeza fría y la técnica.

mayo 9, 2009

Discutiendo sobre la tranquilidad del buen jugador de fútbol, Tomás Pollán me señaló que se debía al dominio técnico. En tal caso, quién tiene técnica para cubrir la pelota e impedir que se la robe el contrario, puede estar más tranquilo en el campo. Yo no estoy de acuerdo, y sigo manteniendo que la tranquilidad del buen jugador de fútbol no sólo viene de su dominio técnico sino de una forma de contemplar el mundo que tiene que ver con la manera en que el espectador ve la obra de arte. SIguiendo a Schopenhauer, yo interpreto que el buen jugador es capaz de ver en el campo las jugadas y que esta visión le permite abstraerse en la tranquilidad. No se trata de un dominio técnico sino de la capacidad de estar abstraido en esquemas de juego. (more…)

El fútbol y las palabras

mayo 3, 2009

Para el que no se haya dado cuenta aún, en el fútbol gritan los malos; los buenos están demasiado ocupados pensando en la próxima jugada. Como en la música, la esencia del juego, no puede ponerse en palabras. (more…)

Disculpen la idea!

mayo 3, 2009

Antes de hacer algo con el balón en un partido de fútbol, hay que tener una idea de lo que se quiere hacer. La idea es anterior a la jugada y el mundo se transforma de acuerdo a esa intención contenida en la idea. Es un esquema en el que eliges entre una de las posibles jugadas. La sabes antes de que ocurra y cuando haces la idea se realiza en el mundo. Durante mucho tiempo, antes del típico saludo -¿qué tal?-, siempre sentí una culpa que no comprendía. A la luz del fútbol es facilmente explicable. (more…)