quiero poder (dicho con palabras)

Me pregunta un amigo, -¿tienes algún problema con ponerle nombre a las cosas?-. Me quedo un poco asombrado porque es cierto que hay a ciertas cosas a las que me cuesta un poco ponerles nombres; deseos, anhelos y cosas así. Con lo demás no tengo demasiado problema. Eso es, tengo problema con poner nombres a lo que quiero, pero, ¿no es eso confesar?

El niño dice lo que quiere, llora y patalea. La confesión sigue ese esquema de decir: quiero quiero quiero y no hay otra para satisfacerme que dármelo. El que pone nombres a las cosas, o a lo que quiere es un niño. El niño no pone nombres, pero llora: es su forma particular de nombrar, su forma tiránica. Y los mayores confiesas: -quiero esto-, -quiero aquello-. Poner nombres a las cosas es representar estados de cosas y ese es un poder tiránico. Ya lo sabe Nietzsche cuando dice que los aristócratas son los que ponen nombres; para el que no lo entienda que se acuerde del colegio y de quiene ponían los apodos en la escuela. Aquellos eran los aristócratas.

Pues bien, poner nombres a las cosas es tiránico. Y, ¿tengo algún problema con ello?. Si: me encantaría ser un tirano si no fuera por los inconvenientes que trae. Y como son inherentes a la tiranía, al final es mejor buscar otras formas de poder. Decir esto es confesar de nuevo una voluntad, un deseo, es ser de nuevo un niño. Si, es cierto, es un problema, así que buscaré otra forma de hablar.

Anuncios

Etiquetas: ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: